Federico Rubio - 01-07-2006 15:24:22 | Categoria: Crónicas
Como en la Eurocopa 2004, el arquero de Portugal fue el héroe en los penales ante Inglaterra. Los lusitanos se medirán en semifinales con el ganador del duelo entre Brasil y Francia. Igualaron 0-0 y en la definición desde los doce pasos fue 3-1. El árbitro argentino Horacio Elizondo expulsó al joven delantero inglés Rooney.Hace algunos días, tras el final del partido ante Holanda, todo fue festejo para Portugal. Había ganado una batalla tremenda. Pero claro, como en toda batalla de semejantes proporciones, quedaron secuelas. Para este choque, por los cuartos de final contra Inglaterra, Deco y Costinha, quienes vieron la roja en el encuentro frente a la Naranja, miraban desde la tribuna. Cristiano Ronaldo, víctima de una patada criminal de Boulahrouz que lo había obligado a dejar la cancha, estuvo en duda hasta último momento, pero Scolari decidió incluirlo en el equipo titular, a pesar de que llegaba golpeado.
Inglaterra, por su parte, llegaba entero, después del 1-0 ante Ecuador. Frank Lampard, a pesar de arrastrar una molestia en uno de sus tobillos desde hacía algunos días, se mantenía en el equipo. El que ingresaba por Jaime Carragher, tras cuatro partidos de ausencia por una lesión, era el lateral Gary Neville, hombre en quien confía plenamente el sueco Eriksson.
Con Figo y Ronaldo por los costados y Pauleta bien de punta, fue Portugal el que tomó la iniciativa, ni bien Horacio Elizondo marcó el inicio de este tercer partido de cuartos de final. Pelota al piso, pases cortos y precisos, fiel al estilo que quiere imponer Scolari (más allá de que en el choque ante Holanda demostró que también sabe de mañas), el equipo lusitano salió a buscar el arco de Robinson. Algo más conservador, al menos en apariencia, era el esquema que proponía Eriksson: sólo un punta (Rooney), pero con unos cuantos volantes, que van al ataque constantemente (Lampard, Gerrard, Beckham y Joe Cole).
Después de unos minutos iniciales, en los que ambos equipos se tantearon, fue Inglaterra el primero en probar al arco, con un disparo desde afuera de Rooney, que tapó bien Ricardo, allá por el minuto ocho. Luego, en la réplica, Cristiano Ronaldo respondió con otro zapatazo desde lejos, que quedó en las manos de Robinson.
Esos dos remates, más una jugada en la que Tiago no pudo empujar una pelota que quedó dando vueltas por el área de Inglaterra tras un par de rebotes, fueron las únicas llegadas que hubo en la primera media hora de partido. Porque Portugal, si bien era un poco más, no tenía explosión en los últimos metros. Cristiano Ronaldo iba mucho por afuera y, por lo general, perdía en el mano a mano con Ashley Cole, Figo no se sentía cómodo jugando adelantado y debía tirarse muy atrás y Pauleta sufría la falta de un asistidor.
Algo diferente intentó Lucho Figo a los 38, con un derechazo combado, que pasó cerca del palo. Después de esa, Robinson hizo difícil un cabezazo de Ronaldo, que parecía demasiado fácil. Muy tibio... Antes de irse a los vestuarios, quedó un remate de Lampard desde lejos, que controló Ricardo. Poco y nada, para un primer tiempo en el que Portugal propuso, jugó mejor que Inglaterra, pero no tuvo ideas para llegar al gol.
En el inicio del complemento, Inglaterra mejoró un poco, con el ingreso de Aaron Lennon por David Beckham, quien se fue lesionado. El volante del Tottenham entró fresco y explotó su velocidad por el costado derecho. Hasta se mandó una apilada pegado al lateral que terminó en un centro, que Joe Cole, solo frente a Ricardo, tiró por arriba del travesaño.
Los de Eriksson estaban levantando. Se los veía mejor. Pero las cosas parecieron complicarse, cuando Rooney le metió un pisotón a Ricardo Carvalho donde más duele. Sí, ahí abajo. Todos los hombres apretamos los dientes, cuando vimos la repetición. Como solidarizándonos con el pobre portugués. Elizondo, a menos de 50 centímetros de la jugada, no dudó en sacarle la roja al delantero del Manchester.
Sin embargo, con diez, Inglaterra hizo más de lo que había hecho en un tiempo entero con once. Tal vez, no generó demasiadas situaciones de gol, pero al menos mostró una actitud diferente. Mientras, Portugal seguía empujando. Tímidamente. Movía la pelota de un costado al otro, iban delanteros, volantes y laterales. Pero nada. Hacían lo que no tenían que hacer: inundaban con centros el área de Robinson, donde entre los centrales y el grandote Crouch, quien entró por Joe Cole, sumaban chichones de tanto ganar de arriba.
Aún así, toda la emoción que no tuvo el partido hasta ese momento, llegó en los diez minutos finales. Fue un ida y vuelta tremendo. Primero, Robinson se lució con dos tapadas, una a Figo y otra a Viana. Luego, fue Ricardo quien salvó a su equipo: el uno de Portugal tapó un tiro libre de Lampard y, en el rebote, no pudo darle bien Lennon. Antes de que se fueran los 90 reglamentarios, tuvo una muy clara Terry, pero no llegó a puntear un centro que metió Hargreaves, tras una buena maniobra por izquierda.
A pesar de estar con diez, Inglaterra dio vuelta las cosas y fue más que Portugal en el tiempo suplementario. En el primero, Miguel salvó a los de Scolari, cuando Crouch tenía el gol en su cabeza, y luego Ricardo controló bien un nuevo tiro libre de Lampard. De lo poco que hubo en el segundo, lo más destacado, fue otro gran acierto de Elizondo. Lennon se metió dentro del área a pura gambeta y uno de los defensores lo cruzó. Fue todo pelota, pero el delantero se derrumbó dentro del área. El árbitro argentino, muy cerca de la jugada, no sancionó nada. Un par de centros cruzados, algún que otro remate desde afuera sin puntería. Eso fue todo. Por eso, el tercer semifinalista de este Mundial debía definirse desde los doce pasos.
Arrancó pateando Portugal. Fue Simao: adentro. El primero de Inglaterra lo pateó Lampard: tapó Ricardo. Luego, Viana le dio al palo, con un Robinson jugado sobre la otra punta. Hargreaves le dio el 1-1 a los de Eriksson. Petit mandó afuera el tercero de los lusitanos y, luego, Ricardo, quien empezaba a transformarse en figura, contuvo el remate de Gerrard. Postiga metió el 2-1 para el conjunto de Scolari y, en el siguiente, Ricardo volvió a tapar, esta vez a Carragher. El último estuvo en los pies de Cristiano Ronaldo. El delantero del Manchester United acomodó la pelota y le entró con mucha clase, para darle a Portugal el pase a semifinales.
Un equipo que, cuando quiere, juega lindo fútbol. Cuando se decide a dejar de lado las protestas, la simulación y las mañas. Portugal, de la mano de Luiz Felipe Scolari, se aseguró un lugar entre los cuatro mejores del mundo. Aún no lo justificó. Aún hay tiempo.
Fuente: Diario Deportivo Olé

Arquitectura y Diseño
Anotación por Federico Rubio a las 15:24:22
| Comentarios (0)
Guardado en la categoría Crónicas | Referencias (0)
Guardado en la categoría Crónicas | Referencias (0)
Referencias:
Copa del Mundo Alemania 2006 ni su autor se hacen responsables de los comentarios aqui hechos. Cualquier comentario insultante o fuera del tema, será borrado.
Comentarios:
Escribe tu comentario
HTML Permitido. Correo electrónico no se muestra.