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Copa del Mundo Alemania 2006

Todo sobre el segundo mundial germano de fútbol, el máximo acontecimiento deportivo del año...
Italia y Alemania no podían quebrar el cero en un partido muy parejo y se iban derechito a los penales. Pero a dos minutos del final del segundo suplementario, apareció el defensor y puso en ventaja al conjunto de Lippi. Ya en el descuento aumentó Del Piero. De esta manera, la Azzurra sacó pasaje para la final. El dueño de casa, que sigue sin ganarle a los tanos en un Mundial, jugará por el tercer puesto.

Italia, el primer finalista del Mundial, es sencillamente así. Impredecible. Puede no gustar, acumular críticas y ser considerada la peor de la clase. Pero, ¿quién le quita el derecho de estar? Nadie, por supuesto. Le terminó ganando bien 2 a 0 a Alemania, en un tiempo suplementario, que iba camino a los penales. Quedaban dos minutos, apenas, cuando Grosso metió una comba de otro partido. Adentro. Y en el último intento, Del Piero la cruzó fenómeno. NO se habló más. Siguen, entonces, Lippi y los suyos. A la espera de Francia o Portugal.

Un tablero de ajedrez
Estudio, mucho estudio de uno y otro lado. En la previa, cualquier mortal apostaba sus pesos a que alemanes e italianos no se iban a regalar medio metro. Dicho y hecho, los dos se preocuparon, en un trámite excesivamente cauteloso, de protegerse, de no dar un paso en falso, ya que podía ser algo así como el camino sin escalas al precipicio.

No hubo sorpresa, entonces, en esta semifinal de marca, de pierna al límite y con la pelota viajando de un sector al otro, siempre a mil por hora y sin destino. Alemania, por su condición de local, trató de plantear el partido en campo rival, a partir del buen pie de Ballack. Lo destacable que hacía hasta tres cuartos de cancha, se derrumbaba en los metros finales. Klose, muy movedizo, entraba y salía del área para fabricar huecos y así desacomodar a sus marcadores. Tampoco aparecía como variante Podolski, quien sin espacios (se sabe) es un jugador al que le cuesta hacerse notar.

En el análisis global, más allá de la imagen que quedó en el final, sale a la luz que Alemania hizo los mayores méritos. Tuvo la pelota y la manejó bastante bien. La agarraba en la mitad de la cancha y la hacía circular hacia los costados, esperando a que el rival saliera. No le fue fácil entrar, porque se repetía con pelotazos que, en definitiva, terminaron simplificando la tarea de la defensa, que se fue cerrando de a poco, hasta encontrar la posición más cómoda.

¿Italia? Apretó los dientes y salió a plantear un juego de lucha, friccionado, justamente donde se siente como pez en el agua. Dejó muy solo arriba a Toni, a quien de a ratos lo acompañaban Totti y también Camoranesi. No aparecían los laterales y el planteo fue apostar a la receta, que históricamente le dio de comer: el contraataque. En definitiva, fue el recurso que le dio la victoria.

Alemania quiso más, es cierto. Incluso su actitud fue distinta a la que mostró en cuartos frente a Argentina. Hoy, al menos en los papeles, se paró unos metros más arriba y tomó la iniciativa. El problema estaba en que no podía cerrar las jugadas. Caía, indefectiblemente, en el centro cruzado al punto del penal y ahí aparecía Cannavaro para cruzar, tanto hacia uno como otro lado.

Se fue yendo el partido y nada: nulo peligro en los arcos. Los talentosos, a la vez, no podían sacarse las marcas de encima. Totti, por un lado, se estacionó afuera del círculo central y en verdad se movió poco. La vez que intentó darse vuelta, lo encimaron de inmediato. Enfrente, Ballack ganó más de las que perdió, a Gatusso sobre todo. Eso sí, anduvo todo el primer tiempo con el freno de mano puesto, cuando su equipo en realidad precisaba que acompañara en ataque, ya sea con un pase en profundidad o tirando una gambeta frontal.

Italia reaccionó poco antes de la media hora. Fabricó dos chances para gritar, que, por un instante, paralizaron a los hinchas locales. Camoranesi encontró un hueco, se mandó decidido y lo bajaron justo antes de entrar al área. Tiro libre peligroso, desde un ángulo cerrado. El propio Camoranersi hizo un pase corto hacia atrás y apareció solo Totti, para darle al medio del arco. En el camino al gol, se desvió en un defensor. Treinta segundos después, la defensa alemana volvió a quedar mal parada y Toni, de zurda, casi la cruza al segundo palo.

Como que a partir de ahí se despertaron. Alemania también fue y creó una ocasión inmejorable. Klose, el incansable Klose, dudó en pegarle de media y al final se la puso en bandeja a Schneider, quien entró sin marcas por el carril del 8 y sacó un bombazo, que se fue lamiendo el travesaño.

En el tramo final del primer tiempo, se prestaron la pelota. La tenía un ratito uno y otro ratito el otro. No salían de la mitad de la cancha y faltaba uno que intentara algo distinto, para quebrar tanta monotonía. Los hinchas, deseosos de ver un fútbol vistoso, respondieron con silbidos al por mayor.

El segundo tiempo pintó distinto, desde el vamos. Klose, por las suyas, se fue abriendo camino, hasta quedar cara a cara con Bufón. En lugar de darle un segundo antes, de hecho tenía espacios para hacerlo, prefirió acomodarse y el arquero le achicó justo. Respondió Italia. Grosso, en posición adelantada, sorprendió por afuera y también pudo definir, aunque Lehmann dio el paso hacia delante y lo encimó.

Alemania acortó sus líneas y le dio resultado. Ballack, suelto, empezó a meter pelotas punzantes, sobre las espaldas de Cannavaro. Hubo una increíble. Podolski, como si nada, dio la mediavuelta a centímetros del área chica y fusiló al arquero, quien rechazó hacia delante. El rebote le quedó a Friedrich y le dio a la tribuna.

Técnicamente, fue dicho, el partido no ofrecía variantes. Aburría. Iba Alemania, Italia aguantaba. No mucho más, apenas el empuje de ambos, por mantenerse vivos en el Mundial. Así fueron pasando los minutos, sin pena ni gloria. Extremaron los cuidados y los atrapó el miedo a equivocarse. Hasta que llegó el suplementario. Se vio otra película, en la que Italia sacó del bolsillo su oportunismo y, aunque parezca mentira, sigue vivo.

Fuente: Diario Deportivo Olé



Arquitectura y Diseño
Anotación por Federico Rubio a las 18:46:28 | Comentarios (0)
Guardado en la categoría Crónicas | Referencias (0)

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